Nueve maneras de clasificar un audiolibro

Nueve maneras de clasificar un audiolibro

¿Pensabas que un audiolibro es la grabación sonora de un libro y ya está?

Pues sí, pero con esa definición tan escueta nos habremos perdido muchísimos matices. La industria del audiolibro lleva décadas desarrollándose y existen muchas variantes de audiolibros que nos ayudarán a entender mejor esta nueva forma de leer con los oídos.

Por un lado podríamos clasificarlos en función de su formato: en la dimensión tangible y físicamente regalable tendríamos los difuntos cassettes, los moribundos CDs y nuestras tarjetas de descarga Seebook. Y en la dimensión digital tendríamos las pistas MP3 que ya conocemos de la música, pero también otros formatos digitales concebidos específicamente para audiolibros, como el Daisy (empleado por la ONCE) o el M4B (empleado por iTunes).

Pero la clasificación más interesante para los audiolibros es la que atañe a su contenido. Y allí hemos encontrado estas 9 categorías que hemos dividido en tres grupos:

Audiolibros leídos por una sola voz

Es la variante más habitual. Probablemente sea la que mejor traslada a la dimensión sonora la experiencia individual de lectura. Al fin y al cabo, cuando leemos también lo hacemos con una sola voz: nuestra propia voz interior. Por otro lado, en muchos de nosotros esta forma de lectura permite revivir recuerdos infantiles, como cuando papá o mámá nos leían un cuento en voz alta antes de dormir.

1- Audiolibro leído por su autor

Esa variante resulta especialmente atractiva. ¿Quién mejor para conocer la entonación ideal de un diálogo o el énfasis que conviene darle a un pasaje que el mismo autor del libro?

Especialmente en la poesía, cuya declamación añade tantísimo significado al texto original, las lecturas realizadas por el mismo poeta son especialmente apreciadas. De ahí surgió la colección “De viva voz” de la editorial de poesía Visor, que ofrece lecturas originales de poetas en formato CD:

Colección De viva voz de la editorial Visor

No obstante los escritores no siempre son las personas más adecuadas para leer su obra. Un buen audiolibro requiere, entre otras cosas, de una voz agradable y de una buena dicción y eso no son cualidades nada habituales.

Cuando se da esa combinación, los audiolectores estamos de suerte. Por ejemplo, es el caso de El sueño que un día quiso ser soñado, de Teresa L. Velayos, de la editorial Kolima. Y es que se da la feliz circunstancia de que Teresa L. Velayos, además de escritora, es también locutora radiofónica con muchos años de experiencia. Así cualquiera, ¿verdad?

El sueño que un día quiso ser soñado de Teresa L. Velayos - audiolibro de Kolima en formato Seebook

2- Audiolibro leído por un actor famoso

Esta modalidad tiene muchísimo predicamento en otros países en los que el audiolibro es un género ya muy establecido. Por ejemplo, la plataforma Audioteka ha tenido un gran éxito produciendo audiolibros leídos por Jerzy Stuhr, Zbigniew Zapasiewicz o Krzysztof Kolberge: probablemente estos nombres no te digan gran cosa, pero son actores famosísimos en Polonia, país con tanta afición a los audiolibros que incluso los anuncian en el metro:

Anuncio de un audiolibro de Audioteka en el metro de Varsovia

Si sabes inglés estás de suerte, pues esta modalidad de audiolibro es muy habitual en el ámbito anglosajón. Por ejemplo, puedes disfrutar del lujo de escuchar una novela de Virginia Woolf con la voz de Nicole Kidman o la biografía de Keith Richards narrada por Jonny Depp.

En España sería como si pudieras disfrutar de tu libro favorito leído por Antonio Banderas o por Javier Bardem. ¿Te lo imaginas? (Antonio y Javier, si leéis esto: ¿a qué estáis esperando? ¡La industria del audiolibro en español os necesita!).

3- Audiolibro leído por un actor de doblaje

Pero como Antonio y Javier no se han animado todavía, podemos consolarnos escuchando audiolibros narrados por George Clooney o Julia Roberts… ¡en español! España tiene una larga tradición de sincronización de películas, de modo que actualmente la mayoría de narradores profesionales de audiolibros se han formado como actores de doblaje. Penguin Random House, actualmente la editorial con el mayor número de audiolibros en español en su catálogo, suele emplear a los mejores para sus locuciones. También pertenecen a esta categoría los audiolibros de la editorial Booka.

4- Audiolibro leído por aficionados

Leer un libro en voz alta puede ser divertido y la tecnología básica para ello (un buen micrófono, filtros de sonido, un software de edición…) resulta cada vez más asequible. Así pues, han surgido meritorias comunidades que leen sus libros favoritos y los ofrecen (generalmente gratis) para su descarga. La plataforma Leer Escuchando es una de ellas. Si te animaras a participar, recuerda que es ilegal ofrecer audiolibros de obras que no estén en dominio público, que no hayan sido publicadas bajo una licencia GNU o cuyos derechos no te hayan sido explícitamente cedidos para este fin por el autor, su editorial o su agente.

Naturalmente, la calidad tanto del sonido como de la locución de esta modalidad de audiolibro es muy dispar.

5- Audiolibro leído por una voz artificial

¡Ay! Hemos dudado antes de añadir también esta opción, pero lo cierto es que existen los audiolibros narrados por una voz sintética o artificial y hay que reconocer que los avances tecnológicos en este sentido han sido impresionantes. Especialmente las personas con problemas de visión han agradecido mucho este desarrollo, ya que la voz sintética les permite leer las pantallas de cualquier ordenador.

Algunos eReaders ya ofrecen la opción text-to-speech, que vuelve escuchable cualquier ebook. Aun así, una voz artificial leerá con el mismo énfasis (o falta de él) los episodios dramáticos como los meramente enunciativos. En estas circunstancias, el placer de la escucha y la concentración se pierden rápidamente. Por ésta y otras razones, la voz artificial difícilmente podrá sustituir la entonación y la dicción de un buen locutor. No obstante, muchos de los audiolibros que se ofrecen en plataformas de descarga gratuita están leídos por una voz sintética.

Audiolibros narrados por varias voces o audiolibros dramatizados

Es una variante menos frecuente en al ámbito del audiolibro propiamente dicho, aunque no en otros sectores afines. Recordemos por ejemplo los seriales radiofónicos que hicieron las delicias de nuestros abuelos, como Ama Rosa, que estrenó Radio Madrid en 1959 y marcó la memoria de toda una generación.

Mujer escuchando la radio

La gran virtud de este modelo es su realismo. Si los actores son buenos y están bien coordinados, la experiencia resulta mucho más inmersiva: es como escuchar una película sin imágenes. Los distintos personajes cobran vida y la alternancia de voces facilita la concentración.

6- Audiolibros dramatizados con efectos de sonido

Los audiolibros leídos por varias voces (también llamados audiolibros dramatizados) suelen incorporar efectos de sonido, generalmente ausentes o poco predominantes en los audiolibros narrados por una sola voz. Por ejemplo, el sonido de pasos, ladridos, un papel que se rasga, la puerta que se abre…

En España se ha especializado en esta modalidad de audiolibros dramatizados las productoras Literaudio y Sonolibro, que trabajan con actores profesionales y cuida múchísimo los efectos de sonido. En muchas de sus producciones Sonolibro emplea efectos de sala o “foleys” (llamados así en honor de su inventor, el neoyorquino Jack D. Foley), pero grabados con técnica binaural, que genera un efecto de sonido en tres dimensiones. De este modo el oyente tiene la sensación de encontrarse literalmente inmerso en la escena que desarrolla el audiolibro.

En este enlace puedes escuchar una muestra del trabajo de Sonolibro: la primera hora completa de El laberinto de agua de Eric Frattini.

Audiolibros en función de su texto de partida.

Un audiolibro, como su nombre indica, no deja de ser un libro. Es decir, en este género el texto impreso precede inevitablemente a la palabra hablada. Y el texto de partida nos permite esbozar otro criterio de clasificación para los audiolibros.

7- Audiolibros a partir del texto íntegro de un libro.

Son los audiolibros que reproducen íntegramente el libro de partida, sin alterar una sola palabra del original. En español uno de los casos más notorios son las más de cuarenta horas de grabación de Don Quijote de la Mancha, valientemente abordada en el 2005 por la editorial Turner y todavía disponible en 37 CDs. Esta versión del Quijote, por cierto, es también un audiolibro narrado por varias voces: Juan Luis Galiardo, Carlos Iglesias, Jesús Castejón, Francisco Merino y Gloria Vega.

Audiolibro en CDs de Don Quijote de la Mancha por la editorial Turner

8- Audiolibros a partir del texto adaptado de un libro.

Alterar un clásico de la literatura como Don Quijote produciría muchos reparos. Sin embargo, sobre todo en la literatura contemporánea, alterar el texto a fin de adaptarlo al formato de audiolibro es una práctica habitual. Por ejemplo, muchas de las frases descriptivas de los diálogos pierden sentido en la versión narrada: un buen locutor sabrá transmitir perfectamente la ira en las palabras de un personaje, sin necesidad de añadir la coletilla “gritó Juan, profundamente enfadado”. Ese tipo de acotaciones sólo son precisas en la lectura tradicional.

Pero a veces también resulta conveniente quitarle peso al texto original, retirando pasajes descriptivos o introducciones largas que podrían dificultar la concentración. Hay que tener en cuenta que la recepción de un audiolibro es pasiva y no precisa del sentido de la vista, por lo que distraerse resulta más fácil que con la lectura tradicional, que es activa y para la que sí que empleamos los ojos. Por el mismo motivo, a veces también es conveniente sustituir una frase larga y con muchas subordinadas por una o dos frases más cortas, siempre procurando alterar lo menos posible el espíritu del original.

No obstante, aunque conveniente y muchas veces necesaria, la adaptación de la obra original de un autor en España todavía tiene muy mala prensa. De ahí que no resulte fácil saber de entrada qué audiolibros parten de un texto adaptado. En otros países en los que la tradición del audiolibro está mucho más establecida y ha perdido complejos, como en Alemania, hay profesionales especializados en la adaptación de textos para audiolibros y en la cubierta se indica sin rubor si es una versión íntegra o abreviada. Incluso hay editoriales que ofrecen las dos versiones de un mismo audiolibro: el cliente decide si está dispuesto o no a pagar algo más por una versión íntegra.

Naturalmente, la decisión de abreviar audiolibro es también una cuestión de costes: cuanto más largo es el audiolibro, más cara resulta su producción, sobre todo si, como en Alemania, ésta se realiza todavía en CD.

9- Audiolibros a partir de un texto escrito específicamente para el formato sonoro.

Las radionovelas o el radioteatro eran textos concebidos desde el primer momento para su emisión en versión sonora.

A pesar de su rica tradición radiofónica, en España este género no ha tenido mucho predicamento entre sus escritores más destacados. En cambio, en Alemania hubo escritores entretanto clásicos, como Günter Eich (1907-1972), que cimentaron su fama en los años cuarenta y cincuenta con la escritura de obras de radioteatro específicamente concebidas para su emisión en radio. (Hay que tener en cuenta que la gran mayoría de teatros alemanes habían quedado destruidos por las bombas, de modo que el “teatro radiofónico” constituyó la única alternativa viable para muchos autores dramáticos, contribuyendo así al establecimiento de esta tradición).

En la actualidad tenemos el caso de los audiolibros de Escuela de Saber, meritoria audio-editorial santanderina que ha encargado a profesores universitarios la redacción de textos de alta divulgación histórica en los campos de su especialidad con la intención declarada de convertirlos en audiolibros. La idea la inspiró la audio-editorial norteamericana The Great Courses, que lleva tiempo aplicando el mismo modelo con gran éxito. Puedes leer aquí una entrevista con el fundador de Escuela de Saber, Iñigo Velasco.

Audiolibros en formato Seebook de Escuela de Saber

¿Crees que hemos olvidado algún otro criterio de clasificación de audiolibros? ¡Indícanoslo en los comentarios!